jueves, 21 de julio de 2016

TENER MÁS O SER MÁS?


A todos nos encanta tener más de lo que ya tenemos. El hombre es un poseedor insaciable. Mendigo eterno.

Si es intelectual, se llena de libros; si es burgués, de automóviles; si es mujer, de joyas y perfumes. Pobre rico, el hombre conlleva un afán, que dura lo que una vida, de adquirir objetos y más objetos. Y por ello lucha todo el día, trabaja y sufre, con tal de abrigar la amable satisfacción de poseer hoy lo que ayer no tenía.

Tener más, he aquí el ideal de todos los hombres. Y sin embargo, hay un ideal más colmado todavía. El ideal de ser más.

Porque tener más se refiere a las cosas. Y ser más se define a las personas. A la persona que uno es. Lo importante no es estar rodeado de objetos, así sean necesarios, así sean costosos, así sean en fin la encarnación visible y concreta del trabajo personal convertido en cosa.

Ser dueño de uno mismo vale más que ser dueño de millones. Importa más a la felicidad que el encuentro con la exterioridad de las cosas.

 Y sin embargo, hacemos lo contrario. Nos ufanamos más para tener que por ser.

¿Qué significa ser más? El hombre tiene límites, el hombre siempre está en trance de conocer más o de ser más digno en la vida, más honrado en el negocio, más justo en las empresas, más amable en el trato, más recto en la convivencia, más señor de sus actos.

Nunca podemos decir en el orden de la sabiduría: lo sé todo; ni en el orden del bien: soy plenamente bueno.

El hombre por definición es perfectible. Siempre hay un peldaño más arriba por ascender en una escala que desconoce el término.

Muchos hay que aguijonear para adornar la mente de conocimientos. Leen y estudian, reflexionan y discuten. Logran al fin ser hombres, sino cultos, al menos eruditos. Y es preciso confesar que el hombre moderno ha empezado a sentir el vivo impulso de conocer más. Y quien conoce más, es más hombre.

El ignorante o el perverso llevan a cuestas una vida vegetativa o una vida animal, nunca una vida auténticamente humana.

Las sombras en la inteligencia o el corazón dejan del hombre la apariencia y la máscara.

Quien en verdad se empeña en ser más como consecuencia tiene más. En cuanto que el hombre con mayor luz en su mente y mayor fuerza en su libertad, se encuentra potenciado para tener más. En cambio, quien sólo se preocupa por poseer objetos sin poseerse a sí mismo, acaba por perderse a sí mismo y por perder todo lo demás.

miércoles, 20 de julio de 2016

LOS INDECISOS ELECTORALES


Una sociedad politizada se puede dividir entre votantes e indecisos. Los primeros son los que participan de manera activa no importando partidos o candidatos, cumplen con su derecho y en ocasiones con su obligación. Los segundos esperan que una propuesta principalmente de los candidatos satisfagan sus intereses, ya particulares ya colectivos.

En una campaña electoral se dan fenómenos de participación. Las estadísticas como tales guían en ocasiones el voto y la participación electoral y en otras marcan las estrategias del elector para inclinar su preferencia hacia un candidato.

Los indecisos cada vez son más ante el desencanto político de sus actores y ante la nula representación de estos en las soluciones básicas de la población.

En el desarrollo de una campaña electoral, los estrategas miden la participación electoral a través de diversos medios, que les permite calcular la votación por sectores, regiones y entidades de la geografía electoral.

¿Pero como se pude medir la participación de los indecisos?

Los partidos políticos tienen una base electoral adherida a sus plataformas políticas, pero estas en el transcurrir del tiempo se ven rebasadas por la nula atención de sus dirigentes y por la falta de apoyo. Y estas tienen tres caminos, o mantenerse al partido, volcar su atención hacia otro y/o bien sumarse a la desatención electoral no importando partidos y candidatos.

En una campaña electoral, las tendencias definen un alto porcentaje de indecisos, los que no tienen y forman opinión sobre su voto. Otro que no guarda simpatía por ningún partido, ni sabe porque partido o candidato votar, es decir un alto índice de posible abstencionismo.

Los partidos en México adicional a su base electoral, también tienen indecisos alrededor y estos juegan con dos o más y dan tendencia. Así los partidos opuestos PAN-PRD, cuando hay candidato del más fuerte lo votan y si es lo contrario, o se abstienen o participan en contra de ambos, con otra fuerza política. El PRI-MORENA, los partidarios en caso de coalición, tenderían a favorecer a un tercero ya hacia el PAN, ya al PRD, al PVEM.

Analizar los escenarios electorales, debe ser fuente de asesores, estrategas y analistas de campañas electorales. Descuidar este punto, es tan tanto como arriesgar el poco o mucho capital que se tenga hacia los errores típicos del proceso electoral correspondiente.

Medir con precisión y al detalle la participación electoral, le dará mejor rumbo y expectativa hacia quienes en su carrera tengan la decisión de aspirar a un cargo de elección popular.

Los resultados de los gobiernos favorecen o desfavorecen la acción electoral.

sábado, 16 de julio de 2016

SU MAJESTAD EL RELOJ


Excusa sencilla y común es recurrir al “no tengo tiempo” para sacudirnos multitud de compromisos. No siempre el “no tengo tiempo” es una excusa, muchas veces es una realidad.

Aquello de que “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, ya no tiene sentido en nuestro siglo; ahora lo real “no dejes para hoy lo que puedes hacer mañana”.

Los médicos no pueden prescindir del reloj para calcular la presión y la temperatura. Los obreros checan su tarjeta al llegar a la fábrica. Los taxistas ansían que el reloj vuele para cobrar más. Lo mismo profesores que discípulos, banqueros que barrenderos, todos tenemos que obedecer a su majestad el reloj.

Hay estaciones de radio que no se ocupan más que dar la hora exacta. Y el primer premio que pide el niño a su papá, cuando resulta aprobado en la escuela, es un reloj.

No faltan, sin embargo, los despreocupados que prescinden del reloj. Porque afirman que el reloj es para el hombre y no el hombre para el reloj. Pero en verdad, no sabe uno cuál de estos dos sea más molesto para la humanidad, si el que vive con reloj en mano, o el que vive a mano sin reloj. Tan peligrosos son los que llegan cinco minutos antes, como los que llegan cinco minutos después.

Para ser puntual y cumplir a las citas, no basta cargar un reloj en la muñeca; lo que basta es querer ser puntual. Los impuntuales no lo son por falta de reloj, sino por falta de puntualidad.

Los puntuales siempre vivirán quejándose de los impuntuales. Como los impuntuales siempre se molestarán con los puntuales.

Salir a las calles sin reloj es como si hubiéramos perdido la tranquilidad, la seguridad en nosotros mismos ¡Qué quiere usted! Nunca los hombres habían amado tanto la libertad como en este siglo y nunca como hoy han vivido tan esclavos de pequeños tiranos. JAP.

viernes, 15 de julio de 2016

SABERSE RETIRAR A TIEMPO

 
Todos nos creemos necesarios para manejar la nave donde bogamos, como si no hubiera quien pudiera substituirnos en el timón.
El día que entierran al esposo, la pobre viuda solloza, a los cuatro rumbos, que siente por igual la muerte del marido y la falta que les va hacer a los hijos. Cierto, pero acaso los hijos podrán crecer y educarse como si viviera el papá. Aquel director de escuela piensa sin decirlo—aunque a veces lo dice—que al término de su período está seguro de que bajaría el nivel y el nombre del establecimiento. El encargado de un departamento comercial está convencido que sólo en sus manos todo se maneja a la perfección. El editorialista de un periódico piensa que, sin su firma, el periódico disminuirá su circulación. Y así las mil y un cosas.
Nos creemos indispensables en nuestras obras. Pero las obras que valen un tesoro que perduran por su propio valor intrínseco, más bien que por el impulso dado desde fuera, del organizador. El buen organizador es aquel que asegura el éxito y la perdurabilidad de su obra para cuando falte.
Muchas obras prosperarían si supiéramos retirarnos a tiempo.
Es inevitable el impacto de la gente joven que viene desplazando a los cansados, a los inadaptados. O renovarse o morir, que no hay remedio.
La juventud, sin el desencanto de los que tienen “experiencia”, sin la amargura de los fracasos que dejan un sentimiento en el alma, sin el derrumbe de las fuerza físicas, sin el criterio pobre de que sólo vale lo antiguo, sin la filosofía machacona de que “en mi tiempo se hacía así”, está más apta para constituirse en la conductora de ideas, de obras, de hombres.
Los viejos desprecian a los jóvenes por su inexperiencia, como los jóvenes achacan a los viejos su demasiada experiencia. Pero la juventud es el único defecto que se quita sin trabajo y cada día que pasa irremediablemente se tiene que corregir.
En cambio, eso que llaman “experiencia”, no es, a veces, sino cautela inoperante, inercia temerosa, falsa prudencia, falta de audacia y recuerdo de los propios fracasos.
Hay viejos que espiritualmente se conservan jóvenes, y estos son en verdad los experimentados. Aquellos que, a pesar de los años mantienen la agilidad de la mente y el arrojo de la voluntad. Pero el quejumbroso, el amargado, el que todo le pone “peros”, ese puede ser todo lo que quiere, menos un hombre con experiencia.
La experiencia es la comprensión de lo antiguo y lo actual, el equilibrio del juicio, la enseñanza del pasado, junto con la previsión del futuro. La ciencia práctica de las cosas que varían indefinidamente. El criterio firme en los principios y flexible en las conclusiones. Lo demás no es experiencia, sino resentimiento con la vida, con los hombres.
Experiencia y ancianidad suelen ser sinónimos, pero son dos cosas tan distintas. Claro está que el viejo hay que exigirle más experiencia que el joven, puesto que ha tenido más oportunidad para adquirir la ciencia de los hechos prácticos. Más no todos los viejos han aprovechado esas oportunidades. Y cuántos, con menos años, adquirieron aquel sentido práctico para saberse conducir en las diversas situaciones de la vida, siempre multiforme como el mar.
Al joven con deseos de trabajar, no lo dejan porque le falta experiencia, y cuando la obtiene, ya no puede trabajar. Si fuera porque faltara la mano de obra, o porque no existiera más “material humano”, perfectamente. Pero no sucede eso en la generalidad, habría quién lo reemplazara. Más por una secreta unidad, él no quiere alejarse.
Nada tan doloroso para un torero como despedirse de los ruedos. Nada tan doloroso como entregar el puesto a nuestro sustituto. Pero nada tan necesario en bien de las obras mismas que fundimos o amamos, como abandonar el cargo, entregar el mando y saberse retirar. Y más vale antes que después, la nave, sin la dirección de nuestra mano, acaso enfile a mejores playas. JAP.
 
 

miércoles, 13 de julio de 2016

YAÑEZ Y LA FORMACIÓN POLÍTICA


Agustín Yáñez Delgadillo, novelista, ensayista, cuentista y político mexicano, precursor de la novela moderna, nos ilustra (después de su partida), como en el ámbito político sus actores deben de hacer de la técnica política, el uso cotidiano de sus haberes.

Así que hay que observar a la política como arte, la que constituye las normas y, las tácticas que deben ser encaminadas a la consecución de fines políticos. Pero para ello se requiere de lo esencial: las aptitudes, sensibilidad, inteligencia, ecuanimidad, sagacidad y decisión, oratoria e historia, para que: aprender la realidad y sus circunstancias. La visión que se ejercita en el arte de adelantar, de superar los desarrollos del Estado en todas las órdenes. Como las posibilidades de superar todo tipo de circunstancias presentes y futuras. El juicio y el buen discernimiento de causas, de cosas y de gustos, el saber valorar el tiempo y las situaciones. La sensibilidad política en la toma de decisiones más adecuadas. La destreza de la expresión y la habilidad de conversación y, el estudio amplio y atento como conocimiento básico.


La paciencia y la prudencia como virtudes básicas en las rápidas resoluciones, pero no irreflexivas decisiones. El hábito de saber oír, de conversar, de reflexionar. Autoridad moral, inspiración de confianza. Obtención de respeto sin amenazas y, lealtad a los principios. La orientación ante todo a los problemas de enseñanza y, estar informado en los asuntos y no que se relacionan con su actividad.

lunes, 11 de julio de 2016

LOS IMPORTANTES: SER O CREERSE


Nadie como él impedido sabe que cualquier miembro del cuerpo humano es importante. Así falte un brazo y quede el otro. Así se carezca de un dedo: porque los cuatro restantes de la mano no podrán realizar adecuadamente su tarea.

La construcción del cuerpo humano se asemeja a la construcción de un edificio. Tan importante resulta el crecimiento soterrado como el techo airoso, la puerta que guarda la seguridad y la ventana por donde se asoma un sol y un viento de indulgencia.

Y así como en el cuerpo del hombre cada miembro tiene una función propia e intransferible que ningún otro puede ejecutar en su lugar, así también en el organismo social cada persona desempeña un quehacer, por humilde que aparezca, del que van a recibir beneficio todos los demás.

No hay trabajo menos digno ni persona menos importante. Sin embargo, abundan por esos mundos de Dios ciertos tipos inconfundibles que, con un poco de atención en observarlos y en oírlos, se nos ostentan con un empaque de grandeza y un hábito de majestad, cual si fueran dioses de mitología, héroes de leyenda, superhombres, de los que concibió tortuosamente Nietzsche. Son los importantes. Como en las musas uno quisiera colgarles entre pecho y espada, el rótulo de advertencia: “Cuidado, no tocar”.

Basta con verlos, con escucharlos de cerca. Su voz estudiada, los ademanes teatrales, sentencias las opiniones, cortantes las frases, definitivas las advertencias. Sólo ellos poseen el secreto de la sabiduría y el acierto del juicio. La vanidad, el orgullo, la soberbia, que suelen ser matices y manifestaciones de un egoísmo casi paranoico, los ha vuelto engreídos de sí mismos hasta el delirio. Ellos son sus propios ídolos. Se contemplan y se aman, se extasían en su persona y se recrean en sus cosas. Lo demás sólo sirve en cuanto se deje usar como un peldaño para sus ambiciones.

Las personas que se creen importantes no saben ver ni oír ni comprender. Se encierran en su paraíso artificial a dónde no llega la sencillez ni la claridad. Voluntariamente se convierten en ciegos y en sordos, porque sólo tienen ojos para mirarse y oídos para entenderse. Pagados de sí mismos, los importantes se preocupan de su yo. Es tan alto el pedestal en que viven que su altura no alcanza a llegar ni al clamor de las necesidades ajenas, ni siquiera las exigencias más elementales de una educación que se externa en normas de respeto y de diálogo. El despotismo queda en la médula de los importantes.

Almas infladas de puro aire, cifran su investidura exterior que les cupo en suerte, en el dinero, en la belleza, en cualquier éxito más o menos gratuito, el secreto de su campanuda personalidad. Una personalidad ficticia, amasada de mentiras, hueca de simulaciones. Porque el verdadero importante-llámese genio, sabio o santo-, esos no necesitan la pose ni la máscara. Al contrario, les estorba, van por el mundo con una franca sonrisa, un aire de lumínica sencillez, un ademán acogedor y fraterno, un ancho corazón que comprende y tolera.

Los que aparentan importancia, señal que no la tienen. Los que de veras tienen importancia, no la dejan entrever. La humildad es la fortaleza de las almas grandes, la debilidad de las almas mediocres.


Triste vida de los que se sienten importantes. Piensan ser admirados por la gente cuando en realidad no lo son. Juzgan que todo el mundo los necesita y solamente son el relleno temporal. Hicieron de sí mismos un imperio y en acaban por pudrirse. JAP.  

sábado, 9 de julio de 2016

A VER QUE SALE




Cuando un cazador se ejercita en el tiro al blanco, lo primero que debe situar es precisamente el blanco. Conocer el objetivo al que tiene que llegar. Luego prepararse y colocarse en posición. Sólo utilizando los medios apropiados se podrá conseguir el fin  que se propone. Todo es cuestión de saber lo que se quiere…
Dejar a la aventura o el zar el éxito de una empresa, se llama temeridad. Que no es más que el reino de lo ciego y el imperio de lo probable y desconocido. A que ver que sale.
Si no se conoce el fin concreto al que se dirige, si no se utiliza los medios eficaces, la acción no será más que temeraria, cargado entusiasmo pero ciega e irreflexiva.
El empuje sin dirección no es más que una fuerza mecánica, un entusiasmo sin brújula, una voluntad sin inteligencia.
Hay hombres que jamás regaron una flor ni han cosechado un fruto, pues lo estuvieron pensando, el exceso de reflexión los volvió abúlicos e infecundos para el amor, el trabajo y, la fe.
Reflexionar significa el fin y los medios, saber a dónde se va. Buscar los instrumentos para llegar a la meta, valorar las cosas, lo verdadero de lo falso, lo real y lo aparente, lo esencial y lo objetivo, sólo así se sabe lo que se quiere.
Muchas vidas inútiles vagan por el mundo, muchas ideas generosas llevan su fracaso, porque falto reflexión y sobro “a ver que sale”.
El secreto: saber lo que se quiere, querer lo que se debe, hacer lo que se proyecta. Joaquín A. Peñalosa.

lunes, 4 de julio de 2016

EL IDH ESTATAL EN MÉXICO


El Índice de Desarrollo Humano, como herramienta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, en sus tres dimensiones básicas:

-          Posibilidad de gozar de una vida larga y saludable y
-          La educación y el acceso a recursos para una vida digna.

Dimensiones básicas que no se cumplen en los desarrollos estatales. Si los planteamientos fueran certeros, de desarrollo, de miras de alturas, de avances importantes, de bases fundamentales y, se dejara la retórica, la demagogia como elementos discursivos de quienes tienen el poder y de quienes aspiran a tenerlo, los ciudadanos tendrían mejores opciones de participar.

Mientras no se exija el elector a participar en la elección de sus gobernantes, estos seguirán diciéndoles lo que les gusta escuchar.

México tendrá que transformarse en serio y dejar de ser el emergente permanente. Los gobiernos en sus tres niveles, tendrán que dejar el paso a aquellos que verdaderamente quieran esa transformación.

Los datos del 2015 del INEGI, dictan que la media nacional es de 0.746 de Índice de Desarrollo Humano. Todas las entidades federativas están debajo del 1 (que significaría avance y desarrollo). Las entidades más y menos desarrolladas son la CDMX (0.83) y Chiapas (.667), gobernadas por el PRD y por el PVEM respectivamente. Las entidades con mayor y menor captación del PIB al escenario nacional son la CDMX (16.50%), y Tlaxcala con el 0.6%, gobernadas por el PRD y por el PRI respectivamente.


El mejor debate electoral no es entre aspirantes, sino con los ciudadanos. La mejor forma de debatir es con argumentos sólidos, llenos de información para hacer los planteamientos más firmes.

sábado, 2 de julio de 2016

MEJORES GOBIERNOS, MÁS INFRAESTRUCTURA EDUCATIVA


Los pueblos deben determinar el tipo y la calidad de su educación. En el ciclo 2014-2015, con base al Sistema Interactivo de Consulta de Estadísticas Educativa de la Secretaría de Educación Pública, en todos los tipos, niveles y, servicios educativos y de municipios, en la república mexicana, había 36 millones 060 mil 653 alumnos en 260 mil 299 escuelas.

El censo destaca que el estado que más escuelas tiene es Veracruz, con un total de 23 mil 486 para 2 millones 254 mil 313 alumnos y el estado con menor número es Baja California Sur, con mil 263 escuelas, para 207 mil 344 alumnos.

¿Se puede distinguir una entidad por su infraestructura educativa, por el número de población y territorio? No sería la respuesta, porque para ello depende del gobernante, de la exigencia de la sociedad y, la inversión pública federal y privada.

Cuadro referencial

ENTIDAD
POBLACIÓN
PARTIDO GOBERNANTE
No. ESCUELAS
TOTAL DE ALUMNOS
 
 
 
 
 
AGUASCALIENTES
1.312,544
PRI
2,156
407,332
BAJA CALIFORNIA
3.315,766
PAN
4,504
966,027
BAJA CALIFORNIA SUR
712,029
PRD
1,263
207,344
CAMPECHE
899,931
PRI
2,129
285,382
CHIAPAS
5.217,908
PVEM
20,095
1,763.496
CHIHUAHUA
3.556,574
PRI
6,988
1,062.930
COAHUILA DE ZARAGOZA
2.954,915
PRI
5,125
863,533
COLIMA
711,235
PRI
1,503
198,187
CDMX
8.918,653
PRD-PT-MC
10,035
2,796.592
DURANGO
1.754,754
PRI
5,844
539,008
GUANAJUATO
5.853,677
PAN
12,304
1,780.211
GUERRERO
3.533,251
PRI
11,503
1,114.922
HIDALGO
2.858,359
PRI
8,713
935,758
JALISCO
7.844,830
PRI
15,463
2,326.778
MÉXICO
16.187,608
PRI
22,506
4,582.547
MICHOACÁN DE OCAMPO
4.584,476
PRD
12,706
1,359.322
MORELOS
1.903,811
PRD
3,454
558.922
NAYARIT
1.181,050
PRI
3,467
339.175
NUEVO LEÓN
5.119,504
INDEPENDIENTE
7,787
1,515.110
OAXACA
3.957,889
PAN-PRD-MC
13,768
1,224.646
PUEBLA
6.168,883
PAN-MC-PANAL
14,401
2,009.080
QUERÉTARO
2.038,372
PRI
4,112
629.422
QUINTANA ROO
1.501,562
PRI
2,349
430.389
SAN LUIS POTOSÍ
2.717,820
PRI
8,936
865.441
SINALOA
2.966,321
PAN
6,884
1,00.945
SONORA
2.850,330
PRI
4,941
853.760
TABASCO
2.395,272
PRD
5,596
754.395
TAMAULIPAS
3.441,698
PRI
6,499
970.658
TLAXCALA
1.272,847
PRI
2,391
383.524
VERACRUZ IGNACIO DE LA LLAVE
8.112,505
PRI
23,486
2,254.313
YUCATÁN
2.097,175
PRI
4,039
596.164
ZACATECAS
1.579,209
PRI
5,355
485.340

 

*En 2016, hubo cambio de gobernantes. En 2017 y 2018 también los habrá. ¿Cambiarán las tendencias de una mejor cobertura escolar? ¿Las entidades tendrán mejor desarrollo, si se hace? ¿En quién está su innovación?