viernes, 22 de marzo de 2013

EL COMPROMISO DEL DESTINO



El Compromiso del Destino, es la causa y efecto que actúa sobre los seres humanos, en lo que planeamos, organizamos y ejecutamos, como una acción predestinada. Sin esto será más difícil que ocurra.

El Compromiso del Destino, cómo misión del día a día, debe ser convertirnos en especialistas en algo.

El Compromiso del Destino, cómo meta, será desechar lo viejo, aceptar los cambios, avanzar y progresar, ser activo y proactivo.

El obstáculo es lo que contemplamos cuando dejamos de ver nuestra meta. Henry Ford.

Todos estamos hechos para alcanzar grandes metas, sólo tenemos que recordárnoslo y recordárselo a quienes nos rodean y lo demás se dará por sí solo.

Somos seres espirituales en una experiencia física de la vida, mientras más amemos la vida, más disfrutaremos la experiencia de sentir lo que verdaderamente somos.

Tomar las riendas del carro de nuestra vida, dejando atrás los miedos y las fobias.

El Comprometerse con una idea o meta, facilita la concentración de la atención y del esfuerzo, ayuda a adquirir el coraje necesario para correr riesgos calculados y, así superaremos las inhibiciones y dominar el temor al fracaso.

La perseverancia facilita la autorrealización.

En memoria de  Hannah, 22/III/2013.

domingo, 17 de marzo de 2013

FE


Acto soberano de toda creencia positiva, de nuestra creación, y de nuestros objetivos. Es el tesoro interno de cada quién, y a la que debemos seguir con ahínco.

El no tener fe, es no tener administración en lo que se hace y el cómo se hace.

¿Pero que es fe?

Seguridad y certeza, como principio positivo, de que lo que hagamos está iluminado por nuestros pensamientos. Creencia en el camino trazado y la confianza en la misión diaria. Por lo que se debe confiar en la fe y no tener miedo y temor a lo que enfrentamos.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿HACIA DÓNDE DEBEMOS ENCAMINARNOS?



El creador nos ha elegido desde antes de la creación del mundo para cumplir con la misión que tenemos. Para que con su ayuda y la voluntad que se nos infirió, podamos concluirla. Los esfuerzos que apliquemos en su conclusión, establecemos bien hacia dónde debemos encaminarnos.

Hay quienes ignoran o dejan de lado el plan trazado por la guía eterna, creen que solo con su criterio o idea de lo que pueden hacer es suficiente, se adhieren a ideas puramente humanas, elaboradas por ellas y que no sirven, más que para extraviarlas.

Hay otras que tienen nociones claras sobre puntos pequeños de poca importancia, pero les falta la vista del conjunto; se pierden en los detalles sin llegar a tener una visión sintética, sin poder salir nunca del atolladero; su vida está llena de trabajos, y sometida a incesantes dificultades; se fatigan sin entusiasmo, sin optimismo y con frecuencia con poco fruto.

La meta es conocer lo más perfectamente que podamos la idea del camino que tracemos, y examinar con el mayor cuidado el plan trazado por el creador y por nosotros, para adaptarnos rigurosamente a ese plan preconcebido.

No hay que juzgar las cosas según nuestro gusto, sino que debe ser con voluntad del creador y el sello que le impongamos a nuestras acciones.

El cumplir con nuestro camino, es conocer que todos tenemos abiertas las puertas de la solución y de su cumplimiento.

Mientras estemos en la tierra, debemos vivir intensamente sin faltar a lo que nos hemos propuesto, con gracia, con fe, con esperanza, con coraje, con principios, con voluntad.

Nuestro compromiso, es pues cumplirlo. Se nos ha elegido para satisfacer precisamente eso, adherirnos al plan preconcebido y ser dignos de hacerlo, de perfeccionarlo y de heredarlo.

En la medida que lo vayamos cumpliendo el día a día, entonces, los dones que se nos proporcionaron y que al identificarlos los fortalecimos, entonces conoceremos mejor el camino que debemos encaminarnos.